Llega la temporada de frío y la mandarina se convierte en la fruta omnipresente y omnipotente. La cáscara y los gajos de este cítrico sirven para todo: desde productos comestibles hasta productos de limpieza. Pero la preparación estrella que cobra más popularidad invierno a invierno es el budín de mandarina: un esponjoso bizcochuelo con un aroma que puede conquistar cualquier ambiente.

Empanadas de mandarina: cómo se preparan y por qué son tan ricas

La receta que sin dudas se posicionó entre las favoritas es la de la influencer Paulina Cocina. “Este budín de mandarina es una receta fiable, de esas que salen siempre bien. Lo han probado muchísima gente y todos me han dicho que les salió genial”, aseguró en una publicación. Además, la mandarina se puede intercambiar por otros cítricos como un comodín para preparar budines de limón, lima o naranja. Eso sí: siempre las cantidades de fruta cambiarán según su tamaño.

La receta de Paulina Cocina del budín de mandarina

Preparar un budín toma aproximadamente una hora. Los ingredientes necesarios son dos mandarinas, dos tazas de harina leudante o de harina común más dos cucharaditas de polvo de hornear, una taza de azúcar, tres huevos, una taza de aceite neutro de girasol o maíz y una cucharada de manteca para engrasar el molde.

El primer paso es precalentar el horno a temperatura mínima. Batir los huevos con el azúcar hasta que estén cremosos, con batidora eléctrica o batidor manual.

Luego, incorporar la taza de aceite y revolver un poco más para integrar el nuevo ingrediente.

Al momento de agregar las mandarinas, será importante quitar las semillas para evitar un sabor amargo. Solo hay que pelar una de las mandarinas; la otra va con cáscara, pero se puede partir a la mitad para eliminar las semillas. Ambas deben agregarse a la mezcla anterior una vez licuadas.

Después habrá que agregar una de las tazas de harina con ayuda de un tamiz o un colador y remover con espátula hasta unir completamente. La última taza también debe tamizar e integrarse con espátula con movimientos envolventes. Volcar todo a un molde enmantecado y enharinado.

Por último, llevar a horno suave precalentado y cocinar por 40 a 45 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo salga limpio, sin mezcla pegada. Antes de desmoldar, dejar entibiar.